Y ya volvieron a traer a discusión el tema del aborto.
Ahora resulta que la Comisión Nacional de Derechos Humanos pidió que la despenalización del aborto se considerara anticonstitucional por no respetar los derechos del no nacido.
Algunos hasta a la Virgen de Guadalupe ya metieron en el asunto y afirman algunos quisiquillosos creyentes que la Morenita hizo un pronunciamiento al respecto en plena Basílica ante miles de feligreses.
Pero la verdad yo a nadie le creo nada.
En la mañana escuché una declaración de José Luis Soberanes donde decía que, entre otras cosas, la despenalización del aborto es anticonstitucional porque el Artículo 4° dicta que el número de hijos debe ser planeado por LA PAREJA, no sólo por la mujer.
¿Y si no está casada? ¿Y si no sabe de quién es ese bebé? ¿Un violador debe ser considerado una pareja? ¿Y si tuvo relaciones con alguien que conoció esa misma noche y ni siquiera le interesa formar una 'pareja' con él? O al revés: ¿qué pasa cuando son ellos los que no quieren ser considerados como 'pareja'?
Francamente su argumento me parece absurdo, porque entramos a los terrenos de la moral y la moral no debe considerarse como un factor determinante dentro de una legislación.
Tomando a rajatabla su argumento pongámonos el caso de una mujer, soltera, con solvencia económica y que quiere tener un hijo sola. Elige ser madre soltera.
¿Podemos decir entonces que esa mujer incurre en un acto contrario a la Constitución? ¿Sólo porque ha decidido tener un hijo pero no una pareja?
Con los tiempos que vivimos ahora en los que la sociedad ya no se compone sólo de familias nucleares sino que existen diferentes formas de organización social, el argumento del señor Soberanes me parece fuera de todo contexto.
Sobre todo porque, además, está haciendo un uso inadecuado de la ley, ya que el Artículo 4° dice que “toda PERSONA tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos”. No leo nada sobre una 'pareja'.
29 de mayo de 2007
22 de mayo de 2007
Complicidad
¿Por qué somos las mujeres quienes seguimos permitiendo y fomentando la violencia hacia nosotras?
El fin de semana pasado viví dos experiencias que me dejaron pensando en lo sumisas e indignantemente permisivas que como mujeres podemos llegar a ser.
Primero, comiendo con mis compañeros en el comedor de la empresa (que está pegado a una ventana en un primer piso) escuchamos gritos que provenían de la casa del frente.
La escena estuvo así:
Un niño como de 12 años sale corriendo, llorando y gritando diciendo: “le van a pegar a mi mamá”.
Acto seguido, sale una mujer corriendo tras él y es alcanzada por un hombre -que después supe era su padre- quien sin el menor asomo de conciencia se fue sobre de ella a golpes. La mujer cayó al suelo, y aun ahí el hombre siguió golpeándola.
La madre de la mujer se limitó a ver la escena cual espectador... no dijo una sola palabra.
Para ese entonces ya habíamos llamado a la patrulla, que igual que siempre llegó cuando el agresor ya había regresado a su casa. La mujer ya había sido auxiliada por su madre y otra joven, que le dieron algunas cosas.
Cuando la patrulla llegó, la mujer subió a su auto y dijo: “no pasa nada”... y se fue...
Ese mismo día, por la noche, fui con mis compañeros del trabajo a un bar. Desde la ventana del lugar vimos cómo un hombre llevaba a su pareja a empellones hacia su auto. La mujer lloraba, y en repetidas ocasiones el sujeto la jaló (y para nada estaba siendo delicado) de los brazos y del cuello, mientras la chica, llorando, trataba de mantener el equilibrio y de alejarse del sujeto.
Me dije: “esta vez no”... y en un arranque de coraje bajé y me acerqué a la pareja. Cuando el hombre vio que me acercaba se puso frente a mí, ocultando a la mujer -a quien ya había subido a empujones a un auto- y me dijo: “Algún problema??”
Les respondí: “Sí, no me parece la forma en la que la estás tratando”
Sujeto: “Es mi esposa, sí?”
Yo: “Muy bien, eso no te da derecho a tratarla de esa forma”
Sujeto: “No la estoy golpeando, yo no estoy haciendo nada”
Yo: “Sólo quiero saber una cosa.... te quieres ir con él?” (le pregunté a la chica)
La chica suspira, me mira con los ojos hinchados de llorar y tras pensarlo unos segundos responde: NO
Volteo hacia el sujeto y le digo: “Si ella no quiere, no tiene por qué ir contigo”
Sujeto: “Ya te dije que es mi esposa TÚ NO TE METAS”...
La chica le contestó: “Yo traigo mi coche, déjame ir sola”
Y yo también insistí.
En eso, alguien me jala... era otra mujer y me dice: “déjalos, vete, ella es mi hermana y él es su esposo”
Le contestó: “Ok, ya viste cómo la está tratando??”
Hermana: “NO LA ESTÁ GOLPEANDO y ya te dije: es su esposo”
Me quedé helada... y le dije que no podía creer que siendo su hermana tolerara aquello.
Hermana: “No te metas...”
Ante la llegada de un segundo sujeto -que venía con la supuesta hermana- y que detuvo al otro hombre pensé que ya había intentado lo suficiente y me fui pensando en los estúpidas que podemos ser algunas mujeres que podemos pensar “es mi padre”, “es mi esposo” y entonces creemos que está bien, que si nos maltratan nos lo merecemos o simplemente que no podemos denunciarlos porque 'no podemos hacerles algo así', siendo que los ojetes pasados de lanza son ellos...
Sobre todo me indigna la actitud de la hermana y la madre de las mujeres agredidas que no dijeron absolutamente nada, y que solapan con su silencio la actuación del agresor.
Las machistas más acérrimas somos las mujeres, que seguimos permitiendo que nos traten de esta forma... las mujeres maltratadas que no denuncian, que no dicen nada, no son víctimas: Son cómplices.
El fin de semana pasado viví dos experiencias que me dejaron pensando en lo sumisas e indignantemente permisivas que como mujeres podemos llegar a ser.
Primero, comiendo con mis compañeros en el comedor de la empresa (que está pegado a una ventana en un primer piso) escuchamos gritos que provenían de la casa del frente.
La escena estuvo así:
Un niño como de 12 años sale corriendo, llorando y gritando diciendo: “le van a pegar a mi mamá”.
Acto seguido, sale una mujer corriendo tras él y es alcanzada por un hombre -que después supe era su padre- quien sin el menor asomo de conciencia se fue sobre de ella a golpes. La mujer cayó al suelo, y aun ahí el hombre siguió golpeándola.
La madre de la mujer se limitó a ver la escena cual espectador... no dijo una sola palabra.
Para ese entonces ya habíamos llamado a la patrulla, que igual que siempre llegó cuando el agresor ya había regresado a su casa. La mujer ya había sido auxiliada por su madre y otra joven, que le dieron algunas cosas.
Cuando la patrulla llegó, la mujer subió a su auto y dijo: “no pasa nada”... y se fue...
Ese mismo día, por la noche, fui con mis compañeros del trabajo a un bar. Desde la ventana del lugar vimos cómo un hombre llevaba a su pareja a empellones hacia su auto. La mujer lloraba, y en repetidas ocasiones el sujeto la jaló (y para nada estaba siendo delicado) de los brazos y del cuello, mientras la chica, llorando, trataba de mantener el equilibrio y de alejarse del sujeto.
Me dije: “esta vez no”... y en un arranque de coraje bajé y me acerqué a la pareja. Cuando el hombre vio que me acercaba se puso frente a mí, ocultando a la mujer -a quien ya había subido a empujones a un auto- y me dijo: “Algún problema??”
Les respondí: “Sí, no me parece la forma en la que la estás tratando”
Sujeto: “Es mi esposa, sí?”
Yo: “Muy bien, eso no te da derecho a tratarla de esa forma”
Sujeto: “No la estoy golpeando, yo no estoy haciendo nada”
Yo: “Sólo quiero saber una cosa.... te quieres ir con él?” (le pregunté a la chica)
La chica suspira, me mira con los ojos hinchados de llorar y tras pensarlo unos segundos responde: NO
Volteo hacia el sujeto y le digo: “Si ella no quiere, no tiene por qué ir contigo”
Sujeto: “Ya te dije que es mi esposa TÚ NO TE METAS”...
La chica le contestó: “Yo traigo mi coche, déjame ir sola”
Y yo también insistí.
En eso, alguien me jala... era otra mujer y me dice: “déjalos, vete, ella es mi hermana y él es su esposo”
Le contestó: “Ok, ya viste cómo la está tratando??”
Hermana: “NO LA ESTÁ GOLPEANDO y ya te dije: es su esposo”
Me quedé helada... y le dije que no podía creer que siendo su hermana tolerara aquello.
Hermana: “No te metas...”
Ante la llegada de un segundo sujeto -que venía con la supuesta hermana- y que detuvo al otro hombre pensé que ya había intentado lo suficiente y me fui pensando en los estúpidas que podemos ser algunas mujeres que podemos pensar “es mi padre”, “es mi esposo” y entonces creemos que está bien, que si nos maltratan nos lo merecemos o simplemente que no podemos denunciarlos porque 'no podemos hacerles algo así', siendo que los ojetes pasados de lanza son ellos...
Sobre todo me indigna la actitud de la hermana y la madre de las mujeres agredidas que no dijeron absolutamente nada, y que solapan con su silencio la actuación del agresor.
Las machistas más acérrimas somos las mujeres, que seguimos permitiendo que nos traten de esta forma... las mujeres maltratadas que no denuncian, que no dicen nada, no son víctimas: Son cómplices.
24 de abril de 2007
El amor es un cuento chino...
A mí no me engañan, y aunque lo diga la tía Pascasia, para ser un matrimonio feliz, amar no es suficiente.
Neta, para formar una pareja estable, feliz y llena de plenitud hace falta más que amor.
Y no es que yo sea una frustrada solterona, sino que en verdad creo que para que dos personas hagan una vida juntos y no mueran (o se maten) en el intento no es suficiente el que ambos sientan mariposas en el estómago cada que están juntos.
No, señores, creo que para que una pareja sea verdaderamente exitosa hacen falta tres cosas:
1.- Atracción
2.- Amor
3.- Un PROYECTO DE VIDA...
Este último punto, aunque suene frío e incluso poco relacionado con los anteriores, es el más difícil de conseguir y su carencia, desde mi punto de vista, es la principal causal de divorcios en el mundo entero.
Venga la explicación...
Creo que dos personas se pueden amar muchísimo, y no por eso compartir un proyecto de vida... es más, sus planes pueden ser incluso contrarios entre sí y el estar juntos implica NECESARIAMENTE que uno de ellos renuncie a sus propios sueños... Nefasto, ¿no?
Antes sucedía mucho con las mujeres... como ellas no trabajaban, pues su destino era ir hacia donde el marido iba: si él cambiaba de residencia, pues ella también. Si él fracasaba económicamente, ella también o si el sujeto no tenía aspiración alguna, pues ella tampoco.
Pero... ¿qué pasa con aquellas mujeres que tienen un plan diferente? ¿Que quieren trabajar, estudiar? ¿O que simplemente no quieren ser madres sino hasta haber hecho tal o cual cosa? Si quieren retener a su pareja, pues deben renunciar a sus sueños en pos de obtener (o conservar) el amor...
“Amor es sacrificio”, nos dicen, y así, hombres y mujeres asumimos que debemos dejarlo todo en aras del amor.
¿Y si eso no es cierto?
Poner en la balanza lo que uno quiere ser (a mediano y largo plazo) y compararlo con la idea que nuestro 'peoresnada' tiene de su propia vida, debe ser lo primero que deberíamos hacer antes de decidir unir nuestra vida con la de alguien... algo tan simple como el que él quiera vivir en una casita en la playa y que ella sueñe con esquiar en la nieve todos los días (sí, suena payaso, pero es sólo un ejemplo) va a destinar a una relación al fracaso.
Porque el 'sacrificar' lo que soñamos... dejar a un lado lo que queremos ser por seguir a otro, puede convertirnos en seres frustrados y, a la postre, infelices... y tampoco tenemos autoridad de pedirle a alguien que renuncie a sí mismo por seguirnos...
Puede haber una pareja basada en la atracción... las 'llamaradas de petate' nos saben muy rico y nos revitalizan, pero muchas veces desde el inicio sabemos perfectamente que 'no va a durar'...
Otras, pueden atraerse mucho e incluso llegar a dar el paso hacia el amor... y amarse demasiado, pero cuando sus visiones del mundo no son las mismas, a la larga habrá diferencias que se convertirán en abismos y derivarán o en rupturas o en violencia (en los peores casos), cosa que a nadie se le desea...
Pero cuando hay las tres cosas: amor, atracción y un plan de vida, entonces llegamos a un estado de total entendimiento que permite que la relación, aunque suene trillado, sea de ésas que se cultiva día con día, y que crece y se fortalece... y para empezar a pensar en llegar a este estado, se nos exige un ejercicio mucho más profundo e importante que el simplemente decir 'sí quiero' o firmar un papelito... para compartir un proyecto de vida en conjunto primero tenemos que tener muy claro el propio...
En resumen: el autoconocimiento es el principal cimiento del amor...
Neta, para formar una pareja estable, feliz y llena de plenitud hace falta más que amor.
Y no es que yo sea una frustrada solterona, sino que en verdad creo que para que dos personas hagan una vida juntos y no mueran (o se maten) en el intento no es suficiente el que ambos sientan mariposas en el estómago cada que están juntos.
No, señores, creo que para que una pareja sea verdaderamente exitosa hacen falta tres cosas:
1.- Atracción
2.- Amor
3.- Un PROYECTO DE VIDA...
Este último punto, aunque suene frío e incluso poco relacionado con los anteriores, es el más difícil de conseguir y su carencia, desde mi punto de vista, es la principal causal de divorcios en el mundo entero.
Venga la explicación...
Creo que dos personas se pueden amar muchísimo, y no por eso compartir un proyecto de vida... es más, sus planes pueden ser incluso contrarios entre sí y el estar juntos implica NECESARIAMENTE que uno de ellos renuncie a sus propios sueños... Nefasto, ¿no?
Antes sucedía mucho con las mujeres... como ellas no trabajaban, pues su destino era ir hacia donde el marido iba: si él cambiaba de residencia, pues ella también. Si él fracasaba económicamente, ella también o si el sujeto no tenía aspiración alguna, pues ella tampoco.
Pero... ¿qué pasa con aquellas mujeres que tienen un plan diferente? ¿Que quieren trabajar, estudiar? ¿O que simplemente no quieren ser madres sino hasta haber hecho tal o cual cosa? Si quieren retener a su pareja, pues deben renunciar a sus sueños en pos de obtener (o conservar) el amor...
“Amor es sacrificio”, nos dicen, y así, hombres y mujeres asumimos que debemos dejarlo todo en aras del amor.
¿Y si eso no es cierto?
Poner en la balanza lo que uno quiere ser (a mediano y largo plazo) y compararlo con la idea que nuestro 'peoresnada' tiene de su propia vida, debe ser lo primero que deberíamos hacer antes de decidir unir nuestra vida con la de alguien... algo tan simple como el que él quiera vivir en una casita en la playa y que ella sueñe con esquiar en la nieve todos los días (sí, suena payaso, pero es sólo un ejemplo) va a destinar a una relación al fracaso.
Porque el 'sacrificar' lo que soñamos... dejar a un lado lo que queremos ser por seguir a otro, puede convertirnos en seres frustrados y, a la postre, infelices... y tampoco tenemos autoridad de pedirle a alguien que renuncie a sí mismo por seguirnos...
Puede haber una pareja basada en la atracción... las 'llamaradas de petate' nos saben muy rico y nos revitalizan, pero muchas veces desde el inicio sabemos perfectamente que 'no va a durar'...
Otras, pueden atraerse mucho e incluso llegar a dar el paso hacia el amor... y amarse demasiado, pero cuando sus visiones del mundo no son las mismas, a la larga habrá diferencias que se convertirán en abismos y derivarán o en rupturas o en violencia (en los peores casos), cosa que a nadie se le desea...
Pero cuando hay las tres cosas: amor, atracción y un plan de vida, entonces llegamos a un estado de total entendimiento que permite que la relación, aunque suene trillado, sea de ésas que se cultiva día con día, y que crece y se fortalece... y para empezar a pensar en llegar a este estado, se nos exige un ejercicio mucho más profundo e importante que el simplemente decir 'sí quiero' o firmar un papelito... para compartir un proyecto de vida en conjunto primero tenemos que tener muy claro el propio...
En resumen: el autoconocimiento es el principal cimiento del amor...
19 de abril de 2007
y yo???
Un amigo me dijo recientemente que mi blog da más una referencia ideológica que un verdadero reflejo de mi vida.
Supongo que en parte tiene razón, he dejado de hacer crónicas personales y por eso retomo un poco la costumbre...
Nos quedamos en que me mudé de Querétaro al Estado de México... vivo en una bonita casita de Tlalnepantla (invitadísimos todos) y trato de sobrevivir aquí... ya lo dijo un compañero del trabajo: "ay, pelusa, a ti no te sienta este Valle, verdad???"
Y no, no me sienta... no soy del todo feliz con mi estancia aquí (iba a borrar esta línea porque pensé: "decir que no soy feliz??? qué blasfemia!!!!, pero pues no, no lo soy)
Tampoco es terrible ni estoy deprimidísima, es más, puedo decir que estoy bastante contenta con muchas cosas... mi trabajo, por ejemplo, me satisface bastante y estoy aprendiendo mucho, con todas las vicisitudes que un trabajo puede tener, la verdad me siento profesionalmente satisfecha. No me puedo quejar tampoco de la gente, por ejemplo. Me he encontrado con grandiosas personas, y afortunadamente muchas de ellas en mi trabajo, aunque no puedo decir que ya tenga 'amigos'.
Y con todo sucede que no dejo de extrañar... veo fotos de Querétaro y se me arrasan los ojos... aunque suene tan mamón... no puedo dejar de pensar que nunca debí salir de ahí.
En fin, dejemos eso aparte. No han pasado mayores cosas... hace poco le decía a un amigo que me pedía que le contara algo: "es que esto de ser adulto y trabajar poco a poco nos vuelve rutinarios"... sobre todo cuando uno se ha vuelto un poco huraño en una ciudad en la que no se siente plenamente feliz y confortable...
Más sobre mí:
Siempre que estoy triste me da por escuchar a Enrique Bunbury... irónicamente, aunque sus letras son muy rotas y desesperanzadas, siempre que lo escucho me siento mejor... ahora mismo lo escucho y a últimas fechas lo pongo mucho más de lo que quisiera... va siendo hora de cambiar el soundtrack de mi vida... vamos preparando el regreso... préndanle una vela a mi siempre efectivo Niño de Atocha...
Supongo que en parte tiene razón, he dejado de hacer crónicas personales y por eso retomo un poco la costumbre...
Nos quedamos en que me mudé de Querétaro al Estado de México... vivo en una bonita casita de Tlalnepantla (invitadísimos todos) y trato de sobrevivir aquí... ya lo dijo un compañero del trabajo: "ay, pelusa, a ti no te sienta este Valle, verdad???"
Y no, no me sienta... no soy del todo feliz con mi estancia aquí (iba a borrar esta línea porque pensé: "decir que no soy feliz??? qué blasfemia!!!!, pero pues no, no lo soy)
Tampoco es terrible ni estoy deprimidísima, es más, puedo decir que estoy bastante contenta con muchas cosas... mi trabajo, por ejemplo, me satisface bastante y estoy aprendiendo mucho, con todas las vicisitudes que un trabajo puede tener, la verdad me siento profesionalmente satisfecha. No me puedo quejar tampoco de la gente, por ejemplo. Me he encontrado con grandiosas personas, y afortunadamente muchas de ellas en mi trabajo, aunque no puedo decir que ya tenga 'amigos'.
Y con todo sucede que no dejo de extrañar... veo fotos de Querétaro y se me arrasan los ojos... aunque suene tan mamón... no puedo dejar de pensar que nunca debí salir de ahí.
En fin, dejemos eso aparte. No han pasado mayores cosas... hace poco le decía a un amigo que me pedía que le contara algo: "es que esto de ser adulto y trabajar poco a poco nos vuelve rutinarios"... sobre todo cuando uno se ha vuelto un poco huraño en una ciudad en la que no se siente plenamente feliz y confortable...
Más sobre mí:
Siempre que estoy triste me da por escuchar a Enrique Bunbury... irónicamente, aunque sus letras son muy rotas y desesperanzadas, siempre que lo escucho me siento mejor... ahora mismo lo escucho y a últimas fechas lo pongo mucho más de lo que quisiera... va siendo hora de cambiar el soundtrack de mi vida... vamos preparando el regreso... préndanle una vela a mi siempre efectivo Niño de Atocha...
17 de abril de 2007
Los olvidados
Es verdad que es bastante triste que 32 personas hayan muerto en el Tecnológico de Virgina.
Pero creo que es más triste aún el hecho de que en los medios nacionales se le haya dado mucho más despliegue a esa noticia, que acaparó prácticamente todo el día la portada de los más importantes diarios electrónicos, y que muy poco o nulo seguimiento se le haya dado al caso del periodista sonorense Saúl Noé Martínez Ortega, que fue secuestrado entre la noche del domingo y la madrugada del lunes...
Y ni qué hablar del caso de Ernestina Ascencio, anciana indígena de la sierra de Zongolica, Veracruz, y cuyos familiares acusan murió tras una violación multitudinaria cometida por miembros del Ejército.
Es verdad que este último caso sí ha tenido cierto eco en los medios, pero a final de cuentas nunca fue la portada, y no se ha dado un seguimiento minuto a minuto de lo que sucede con las múltiples inconsistencias en las pruebas presentadas por las autoridades para resolver el caso.
Es decir, aquí para lograr que la gente se horrorice y entonces considere importante hablar de un tema tenemos que agarrarnos dos pistolas y disparar a diestra y siniestra mientras caminamos en medio de un salón de clases. Quizá, para que alguien se interesara por nuestras tragedias, simplmente tendríamos que ser gringos.
Porque parece ser que siendo mujeres, ancianas, indígenas, pobres o periodistas poca o nula posibilidad tenemos de que la población mexicana se interese por las vejaciones que sufrimos en nuestros derechos humanos.
Podemos sufrir violaciones, secuestros, asesinatos y nadie dirá nada. Nadie nos dedicará una línea. Nadie alzará la voz en nuestro nombre.
Felipe Calderón envió sus condolencias al presidente Bush por lo ocurrido. De Ernestina Ascencio dijo que había sido una gastritis.
Sobre los periodistas sonorenses Saúl Noé y Alfredo Jiménez Mota (que el 2 de abril cumplió dos años de desaparecido) no ha dicho absolutamente nada.
...
Foto: Proceso
Pero creo que es más triste aún el hecho de que en los medios nacionales se le haya dado mucho más despliegue a esa noticia, que acaparó prácticamente todo el día la portada de los más importantes diarios electrónicos, y que muy poco o nulo seguimiento se le haya dado al caso del periodista sonorense Saúl Noé Martínez Ortega, que fue secuestrado entre la noche del domingo y la madrugada del lunes...
Y ni qué hablar del caso de Ernestina Ascencio, anciana indígena de la sierra de Zongolica, Veracruz, y cuyos familiares acusan murió tras una violación multitudinaria cometida por miembros del Ejército.
Es verdad que este último caso sí ha tenido cierto eco en los medios, pero a final de cuentas nunca fue la portada, y no se ha dado un seguimiento minuto a minuto de lo que sucede con las múltiples inconsistencias en las pruebas presentadas por las autoridades para resolver el caso.
Es decir, aquí para lograr que la gente se horrorice y entonces considere importante hablar de un tema tenemos que agarrarnos dos pistolas y disparar a diestra y siniestra mientras caminamos en medio de un salón de clases. Quizá, para que alguien se interesara por nuestras tragedias, simplmente tendríamos que ser gringos.
Porque parece ser que siendo mujeres, ancianas, indígenas, pobres o periodistas poca o nula posibilidad tenemos de que la población mexicana se interese por las vejaciones que sufrimos en nuestros derechos humanos.
Podemos sufrir violaciones, secuestros, asesinatos y nadie dirá nada. Nadie nos dedicará una línea. Nadie alzará la voz en nuestro nombre.
Felipe Calderón envió sus condolencias al presidente Bush por lo ocurrido. De Ernestina Ascencio dijo que había sido una gastritis.
Sobre los periodistas sonorenses Saúl Noé y Alfredo Jiménez Mota (que el 2 de abril cumplió dos años de desaparecido) no ha dicho absolutamente nada.
...
Foto: Proceso
2 de abril de 2007
compromiso...
TE AMO
con mayúsculas
con minúsculas
con mis dientes
con mis huesos
con mis codos (aunque no me gustan)
y con los ojos
además de con los dedos de los pies... que siempre andan queriendo seguirte
y con mis manos, que si no te tocan se ponen inquietas
te amo con mis piernas... que te abrazan siempre que se puede
y con las pestañas... que te hacen cosquillas y que se caen cuando me desvelo
te aman mis orejas, cuando te ríes y cuando no...
te amo con mis uñas que no pueden dejar su huella en ti, porque son muy pequeñas, pero aún así lo intentan
te amo con mi lengua, que te conoce mejor que yo
y te amo con la cabeza, que es yo creo, la forma más difícil de querer... eres racionalmente mi amor
y no sólo eso
te aman mis ganas
te añoran, te reclaman
te amo con todas mis partes: las grandotas, las pequeñas, las públicas, las privadas... las que conoces y las que no...
TE AMO
con mayúsculas
con minúsculas
con mis dientes
con mis huesos
con mis codos (aunque no me gustan)
y con los ojos
además de con los dedos de los pies... que siempre andan queriendo seguirte
y con mis manos, que si no te tocan se ponen inquietas
te amo con mis piernas... que te abrazan siempre que se puede
y con las pestañas... que te hacen cosquillas y que se caen cuando me desvelo
te aman mis orejas, cuando te ríes y cuando no...
te amo con mis uñas que no pueden dejar su huella en ti, porque son muy pequeñas, pero aún así lo intentan
te amo con mi lengua, que te conoce mejor que yo
y te amo con la cabeza, que es yo creo, la forma más difícil de querer... eres racionalmente mi amor
y no sólo eso
te aman mis ganas
te añoran, te reclaman
te amo con todas mis partes: las grandotas, las pequeñas, las públicas, las privadas... las que conoces y las que no...
TE AMO
28 de marzo de 2007
Melquiades terrateniente...
... y ante los magueyales, Melquiades exclamó:
"mire, mija, hasta donde alcance su vista..."
"mire, mija, hasta donde alcance su vista..."
a huevo...
...fiel a la costumbre, Melquiades se tira al vicio, sólo por esta ocasión, claro, y se pierde en las delicias de una playa casi-sola y una buena cheve...
eso que...?
... y para curar la cruda, al otro día Melquiades se fue al centro de Vallarta y se encontró con este misterioso mensaje que lo dejó pensando por un buen rato... "Burros de mar para amar"... al que lo descifre le mandamos una foto impresa de los mejores momentos de Melquiades...
melquiades canta
... rematando en un canta bar, Melquiades y su eterna de correrías... noten la cara de "y esta vieja qué pedo?" que tiene nuestro héroe...
mmmm
... no recordamos el nombre de este personaje, pero pinchi Melquiades se trepó a copiarle el estilo...
Melquiades bebe...
... aaaaah esas tardes de Vallarta... Melquiades se abraza a la chela salvadora, no andaba pedo, sólo un poco... eeeeer... seh....
Melquiades en Vallarta
... y el fantástico oso Melquiades se encontró con este paraje... no se puede nadar, pero la vista es fabulosa...
Fuegos de artificio
¿Y qué va a pasar con toda la gente a la que desalojaron del denominado predio de 'La Ford' en Iztapalapa?
No es que avale el robo de autopartes (del cual también he sido víctima), pero creo que la espectacular medida de entrar al nido de las ratas con equipos tipo película de Hollywood y montar grandes operativos no es la solución.
¿De qué van a vivir esas personas? Peor aún: ¿dónde?
¿Será que mágicamente, al cambiar de residencia, estas personas dejarán de robar? ¿No se estará sólo cambiando la locación de las sedes de estos comercios ilegales?
Me molesta no haber escuchado aún que se ofrezcan ALTERNATIVAS. Verdaderas opciones para que estas personas cambien de vida. Sin ellas, lo único que se está logrando es hacer un cambio de domicilio. Así, no dudo que próximamente escuchemos del tianguis de 'Nuevo Tepito' en Azcapotzalco (delegación que recibirá a los desalojados de aquel emblemático lugar) o que en la colonia a la que piensan enviar a los autoparteros comience a volverse la nueva meca de la gente que busca soluciones económicas, pero finas para reponer su estéreo o espejo (que seguramente les robaron también).
Me encanta que sigamos fomentando los círculos viciosos.
Bien por la decisión de afectar las propiedades de los que viven de la ilegalidad.
MUY MAL por creer que no nos damos cuenta que es sólo un fuego de artificio, encender un reflector para hacernos sentir 'más seguros' y que 'se está haciendo algo' para combatir la inseguridad.
Ojalá la próxima acción sea entrar, con la misma espectacularidad, a las casas de los Bejarano, de los Ahumada, de los Salinas y de los Slim... de ésos que, aunque no lo parezca, también viven del dinero de los demás.
Foto: Reforma
No es que avale el robo de autopartes (del cual también he sido víctima), pero creo que la espectacular medida de entrar al nido de las ratas con equipos tipo película de Hollywood y montar grandes operativos no es la solución.
¿De qué van a vivir esas personas? Peor aún: ¿dónde?
¿Será que mágicamente, al cambiar de residencia, estas personas dejarán de robar? ¿No se estará sólo cambiando la locación de las sedes de estos comercios ilegales?
Me molesta no haber escuchado aún que se ofrezcan ALTERNATIVAS. Verdaderas opciones para que estas personas cambien de vida. Sin ellas, lo único que se está logrando es hacer un cambio de domicilio. Así, no dudo que próximamente escuchemos del tianguis de 'Nuevo Tepito' en Azcapotzalco (delegación que recibirá a los desalojados de aquel emblemático lugar) o que en la colonia a la que piensan enviar a los autoparteros comience a volverse la nueva meca de la gente que busca soluciones económicas, pero finas para reponer su estéreo o espejo (que seguramente les robaron también).
Me encanta que sigamos fomentando los círculos viciosos.
Bien por la decisión de afectar las propiedades de los que viven de la ilegalidad.
MUY MAL por creer que no nos damos cuenta que es sólo un fuego de artificio, encender un reflector para hacernos sentir 'más seguros' y que 'se está haciendo algo' para combatir la inseguridad.
Ojalá la próxima acción sea entrar, con la misma espectacularidad, a las casas de los Bejarano, de los Ahumada, de los Salinas y de los Slim... de ésos que, aunque no lo parezca, también viven del dinero de los demás.
Foto: Reforma
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