21 de junio de 2012

Harvey Dent...

A veces me siento partida completamente en dos... estoy en un punto de mi vida, donde me observo desde afuera y veo en mí dos extremos que parecen irreconciliables: por un lado estoy yo con mi caparazón, caminando por la vida como si fuera así de sencillo, alzando la voz, pisando fuerte, determinada, guerrera, alegre, vivaracha, con toda la gente a mi alrededor diciendo: eres súper fuerte, súper segura, sin que sepan que, del otro lado, atrás de esa imagen está esa parte de mí que es miedosa, que es insegura, que es carente, que teme más que nada al rechazo y al abandono, que tengo miedo de que no me quieran como soy: sensible, llorona, temerosa, frágil, con una insaciable necesidad de reconocimiento y de apapacho...
Y aunque me costó enorme trabajo poder verme así, tal cual, con mis dos extremos (hasta tuve que hacer una maestría para que me cayera el 20, ja!) la parte difícil hoy en día es: y cómo los reconcilio?
Mi yo "fuerte" pasó muchos años rechazando a mi yo sensible... odiando a esa miedosa oculta bajo la máscara... pero no se puede ignorar lo evidente (y seguro que de seguir haciéndolo podría no acabar bien) y la realidad está ahí, con esas dos caretas tiradas en el suelo, una junto a la otra, pero en el espejo no alcanzo a adivinar el rostro que quedó debajo o a lo mejor únicamente se trata de que no me reconozco porque, aunque siempre he estado ahí (obvio!) nunca me había mirado tan auténticamente como hoy...
Vaya, pues, junto con esta confesión, una disculpa por adelantado... si mi lado duro explota a la menor provación o si estallo en llanto ante el mínimo roce de una fibra sensible, resulta que mis dos extremos están expuestos como nunca antes y todavía no aprendo a conciliarlos...

19 de junio de 2012

Seguro!

Pues qué vida esta, que estuve más de un año lejos de esto que tanto amé... creo que a veces me sucede que la vida se vuelve tan "normal" que hasta lo que más quiero lo hago menos.
"Es la rutina", dicen, "ahora tienes otras ocupaciones"... pero no me convenzo.
No me gusta esta visión del futuro seguro. Seguro te levantas, seguro te bañas, seguro te cepillas los dientes, seguro llegas a tu trabajo y seguro haces exactamente lo mismo que hiciste ayer... y seguro que sucede lo mismo mañana. Y como que de pronto pareciera que es la aspiración de una mayoría. "Estudia mucho", dijeron, "tendrás éxito", dijeron... pero nunca me hablaron de ser feliz.
Lo que sí es "seguro" (al menos para mí), es que mi felicidad no la voy a encontrar sentada en el mismo lugar de 9 a 5... no en este lugar, por lo menos... pero ya vamos de gane, ¿no? Ya sé que no es este el sitio y por eso de nuevo inicia la búsqueda... welcome back, mademoiselle!!!!!

9 de octubre de 2010

De profesionalismo...


Para ser imparcial al momento de escribir una nota o para darle la mayor solidez posible, el manual recomienda buscar al menos dos fuentes.

Si alguien hace una declaración que involucra a un tercero, lo más ético es buscarlo para tener las dos versiones de la historia... no es tan difícil, sin embargo, si leemos las notas de los periódicos o vemos las de los noticieros en México, podemos notar que la gran mayoría de ellas muestran una sola fuente...

Efectivamente, requiere más tiempo buscar ambos lados de la historia, pero esto permite al lector tener un panorama más amplio y así formarse una opinión mejor informada, de lo contrario, se le está dando una vista sesgada...

Qué tristeza que quienes me lo enseñaron, no lo apliquen...

11 de agosto de 2010

Redención...


Su estómago daba gritos, como cada que se acercaba septiembre. La misma sensación que se había vuelto cíclica, como un doloroso recordatorio de 'ese' aniversario. Se retorcía en la cama, incapaz de pegar los ojos. Ya había pasado tanto tiempo, pero seguía sintiendo los mismos celos feroces, justo como aquel día. Ese maldito día. Parada, sola, en medio de la calle, esperando que llegara algún camión redentor a liberarla del sufrimiento, dejando a cada suspiro un poco de dignidad, sollozando y maldiciendo a la vez, culpándose por haber caído nuevamente de manera tan infantil.
-Pero es que hay que ser ciega y tonta para no darse cuenta...
Desde entonces nada era suficiente. Ni los constantes viajes, las cenas, el mar, las luces de la ciudad a la distancia o el ramo de flores semanal. Nada saciaba su necesidad... hasta que un día lo supo.
Hizo lo de siempre. Llegó al trabajo, resolvió la mayor cantidad de pendientes, llamó a los clientes en San Antonio, comió con dos inversionistas y conforme pasaba el día sentía el cuerpo más ligero, como si aquel lastre se fuera separando poco a poco de su espalda.
Llegó como siempre a casa, hizo la cena, comió en silencio y espero la hora de ver televisión, tomados de la mano. Tal vez podría ser feliz a su lado.
Cuando por fin se durmió, lo miró y supo que lo amaba como desde el primer día, a pesar de todo.
-Te perdono, dijo, mientras le hundía el cuchillo en la garganta.
Lo miró a los ojos, esperò paciente a que todo terminara y acariciando su cabello se quedó dormida...

5 de agosto de 2010

Opuestos


Fuimos complementarios, pero opuestos, como el lóbulo derecho y el izquierdo... y aún así no funcionó... este cerebro se autodestruirá al son de una mentira... 3... 2... 12!!!!