Pelusita está de vacaciones...
andaba tristona... por qué? pues por mil cosas... un poco lejos de mí misma... pero estas vacaciones, aunque cortas, me ha servido mucho... fui a la playita, tres días seguidos, y vi a todos mis sobrinitos, es como cargar las pilas por completo...
Ver a mi mamá, a mi hermana... ha sido como llenarme de nuevo de luz...
No quisiera regresar, pero lo que me espera es aún mejor, se me han abierto muchas puertas, ya después les contaré... estoy muy contenta conmigo misma y decidida a vivir... a disfrutar la vida, porque ya estaba yo dejándome llevar por la rutina, por la pasividad, pero pues ya es hora de que retome el camino y vuelva a ser la Pelusita de antes: apasionada, sincera, honesta consigo misma, medio alocadona pero siempre con la vista fija en una sola cosas: ser feliz...
24 de julio de 2006
10 de julio de 2006
caracol
Si yo fuera un caracol
quizá no sería muy fotogénico,
y me tardaría mucho tiempo en darme cuenta
de las cosas que me pasan...
quizá eso me ahorraría
muchas penas, muchas angustias
pero a lo mejor podría pasar
voltear atrás y darme cuenta
que el amor pasó volando a mis costados
y que no tuve modo de alcanzarlo
entonces no habría caparazón
que detuviera el dolor de haber nacido caracol
y no haber tenido alas...
quizá no sería muy fotogénico,
y me tardaría mucho tiempo en darme cuenta
de las cosas que me pasan...
quizá eso me ahorraría
muchas penas, muchas angustias
pero a lo mejor podría pasar
voltear atrás y darme cuenta
que el amor pasó volando a mis costados
y que no tuve modo de alcanzarlo
entonces no habría caparazón
que detuviera el dolor de haber nacido caracol
y no haber tenido alas...
22 de junio de 2006
En Taiwan
...un osito de peluche de Taiwán
una cáscara de nuez en el mar
... son esos momentos...
de repente...
Bueno, él es Melquiades, mi compañero de viaje... es parte de mi vida... ahora anda de paseo quién sabe dónde... ojalá traiga más fotos...
Me estoy despellejando... las huellas de Vallarta están diciéndole adiós a mi cuerpo... bububu y yo que no quiero olvidarlo...
Ya va a ser mi cumpleaños, el número 25, y no sé aún qué quiero hacer para celebrar... cualquier sugerencia será tomada en cuenta (excepto si sugieren hacer una fiesta de disfraces, el año pasado NADIE fue disfrazado grrrrrrrrrrrrr)
Yo sólo tengo ganas de volar, de salir por ahí y de pasearme... ya pronto me voy de nuevo al mar, pasandito mi cumpleaños....
La niña ha estado muy bien... juega con aviones de papel y baila cuando nadie la ve... me gusta que esté tan contenta, no se sorprendan si se les aparece por ahí, mímenla, cuídenla mucho, todavía es frágil, muy, muy frágil...
Dejo aquí, abierta, esta bitácora de vuelo....
una cáscara de nuez en el mar
... son esos momentos...
de repente...
Bueno, él es Melquiades, mi compañero de viaje... es parte de mi vida... ahora anda de paseo quién sabe dónde... ojalá traiga más fotos...
Me estoy despellejando... las huellas de Vallarta están diciéndole adiós a mi cuerpo... bububu y yo que no quiero olvidarlo...
Ya va a ser mi cumpleaños, el número 25, y no sé aún qué quiero hacer para celebrar... cualquier sugerencia será tomada en cuenta (excepto si sugieren hacer una fiesta de disfraces, el año pasado NADIE fue disfrazado grrrrrrrrrrrrr)
Yo sólo tengo ganas de volar, de salir por ahí y de pasearme... ya pronto me voy de nuevo al mar, pasandito mi cumpleaños....
La niña ha estado muy bien... juega con aviones de papel y baila cuando nadie la ve... me gusta que esté tan contenta, no se sorprendan si se les aparece por ahí, mímenla, cuídenla mucho, todavía es frágil, muy, muy frágil...
Dejo aquí, abierta, esta bitácora de vuelo....
13 de junio de 2006
niña interior
... pagué a una psicóloga para que me ayudara a descubrir el por qué de esta inmensa inconformidad con el mundo que me rodea... tras serios estudios, exámenes y largas sesiones de evaluación, el resultado se resumió en una dura sentencia: "has reprimido a tu niña interior".
-¿Pe...pe-pe-pero no se supone que TODOS reprimimos a nuestro niño interior????
-Sí, pero tú no eres feliz con eso
Más claro, ni el agua.
Y entonces me hizo volver atrás, verme y reencontrarme con una niñita frágil, distraída, inocente, cuyo padre osó regañarla tras un incidente casero menor.
(Imaginen una reunión de adultos, y a una peque de 4 añitos en medio de ella)
-Hijita, tira ESTO, por favor (mientras el padre le pone en las manos un cenicero lleno de colillas)
-Sí, papi... (la niña va a la cocina y regresa, con las manos vacías)
-¿Y el cenicero? (Pregunta el papá a la niña que regresa a sentarse en el suelo, junto al sillón)
-Lo tiré (responde la niña)
-¡¡¡¡¿Por qué?!!!!
-Porque tú me dijiste que lo tirara
(Regaño en tonos agresivos y castigo a la niña por TONTA)
Suponemos que ahí comenzó el ocultamiento de la pequeña niña, que prefirió esconderse antes que mostrarle a su padre su yo-cándido-distraído.
Ahora la cuestión es aprender a decirle 'sí', en lugar de decirle 'no', que salga, que explore...
La idea me encanta, pero... ¿se podrá?
Pd. Fui al mar... creo que todavía no regreso... búsquenme en Vallarta
-¿Pe...pe-pe-pero no se supone que TODOS reprimimos a nuestro niño interior????
-Sí, pero tú no eres feliz con eso
Más claro, ni el agua.
Y entonces me hizo volver atrás, verme y reencontrarme con una niñita frágil, distraída, inocente, cuyo padre osó regañarla tras un incidente casero menor.
(Imaginen una reunión de adultos, y a una peque de 4 añitos en medio de ella)
-Hijita, tira ESTO, por favor (mientras el padre le pone en las manos un cenicero lleno de colillas)
-Sí, papi... (la niña va a la cocina y regresa, con las manos vacías)
-¿Y el cenicero? (Pregunta el papá a la niña que regresa a sentarse en el suelo, junto al sillón)
-Lo tiré (responde la niña)
-¡¡¡¡¿Por qué?!!!!
-Porque tú me dijiste que lo tirara
(Regaño en tonos agresivos y castigo a la niña por TONTA)
Suponemos que ahí comenzó el ocultamiento de la pequeña niña, que prefirió esconderse antes que mostrarle a su padre su yo-cándido-distraído.
Ahora la cuestión es aprender a decirle 'sí', en lugar de decirle 'no', que salga, que explore...
La idea me encanta, pero... ¿se podrá?
Pd. Fui al mar... creo que todavía no regreso... búsquenme en Vallarta
25 de mayo de 2006
NUBES
La colina es nocturna en el cielo claro.
Allí se enmarca tu cabeza, que mueve apenas
y acompaña ese cielo. Eres como una nube
entrevista entre ramas. En los ojos te ríe
la extrañeza de un cielo que no es el tuyo.
[...]
Pero vives en otra parte.
Tu tierna sangre se hizo en otra parte.
Las palabras que dices no se avienen
con la áspera tristeza de este cielo.
No eres más que una nube dulcísima, blanca,
enredada una noche entre ramas antiguas.
“Nocturno”
(fragmento)
Cesare Pavese
Alguien alguna vez me regaló un trozo de madera pirograbado en el que aparece aquella frase: "la extrañeza de un cielo que no es el tuyo"... yo no comprendí bien a bien qué quería decirme, pero hoy, a varios años de haber recibido aquel regalo, empiezo a vislumbrar que no es un obsequio, sino un estigma el que me mira desde el quicio de mi ventana.
Así estoy, como esa nubecita, desarraigada… buscando el exilio, el destierro voluntario… bueno, seguramente no me están entendiendo nada, pero es que ando con unas ganas inmensas de salir corriendo, de deshacerme de la rutina, de los jefes poco comprensivos, de un ambiente laboral que a ratos me gusta y a ratos me pone los pelos de punta, harta de nomás estar aquí, acumulando quejas y olvidándome de que en las manos tengo magia. Sí, magia.
¿Se acuerdan del cuento de los once años? Bueno, ahorita no me siento ni de 2 ni de 3 años, me siento de 24 queriendo regresar a los 6, pero no los encuentro, aun cuando sé que están ahí debajo de los 23, los 22, los 21… los 15… los 10… son muchos años, por eso ya me es tan difícil regresar… no quiero quedarme ahí, no, claro… nada más quiero un ratititito, así, chiquitito, volver a sentirme de 6… corretear palomas en el parque y jugar a la pelota, tirarme panza arriba en el pasto y comer helado hasta el hartazgo…
Quiero mojarme los pies en la orilla de la playa y quiero volver a soñar despierta…
Quiero irme de este cielo que no es el mío y dejarme llevar, como nubecita que soy, y soltarme de las ramas…
PD: Gracias a mi amigo Ibis Nájera por la amistad y por la foto...
Allí se enmarca tu cabeza, que mueve apenas
y acompaña ese cielo. Eres como una nube
entrevista entre ramas. En los ojos te ríe
la extrañeza de un cielo que no es el tuyo.
[...]
Pero vives en otra parte.
Tu tierna sangre se hizo en otra parte.
Las palabras que dices no se avienen
con la áspera tristeza de este cielo.
No eres más que una nube dulcísima, blanca,
enredada una noche entre ramas antiguas.
“Nocturno”
(fragmento)
Cesare Pavese
Alguien alguna vez me regaló un trozo de madera pirograbado en el que aparece aquella frase: "la extrañeza de un cielo que no es el tuyo"... yo no comprendí bien a bien qué quería decirme, pero hoy, a varios años de haber recibido aquel regalo, empiezo a vislumbrar que no es un obsequio, sino un estigma el que me mira desde el quicio de mi ventana.
Así estoy, como esa nubecita, desarraigada… buscando el exilio, el destierro voluntario… bueno, seguramente no me están entendiendo nada, pero es que ando con unas ganas inmensas de salir corriendo, de deshacerme de la rutina, de los jefes poco comprensivos, de un ambiente laboral que a ratos me gusta y a ratos me pone los pelos de punta, harta de nomás estar aquí, acumulando quejas y olvidándome de que en las manos tengo magia. Sí, magia.
¿Se acuerdan del cuento de los once años? Bueno, ahorita no me siento ni de 2 ni de 3 años, me siento de 24 queriendo regresar a los 6, pero no los encuentro, aun cuando sé que están ahí debajo de los 23, los 22, los 21… los 15… los 10… son muchos años, por eso ya me es tan difícil regresar… no quiero quedarme ahí, no, claro… nada más quiero un ratititito, así, chiquitito, volver a sentirme de 6… corretear palomas en el parque y jugar a la pelota, tirarme panza arriba en el pasto y comer helado hasta el hartazgo…
Quiero mojarme los pies en la orilla de la playa y quiero volver a soñar despierta…
Quiero irme de este cielo que no es el mío y dejarme llevar, como nubecita que soy, y soltarme de las ramas…
PD: Gracias a mi amigo Ibis Nájera por la amistad y por la foto...
16 de mayo de 2006
ONCE
Por Sandra Cisneros
Lo que nadie entiende sobre los cumpleaños, y lo que nadie te dice nunca, es que cuando cumples once también tienes diez. Y nueve, y ocho, y siete, y cinco, y cuatro, y tres, y dos, y uno. Y cuando despiertas el día que cumples once años, esperas sentirte de once, pero no te sientes. Abres los ojos y todo está igualito que ayer, sólo que es hoy. Y no te sientes como si tuvieras once para nada. Todavía te sientes como si tuvieras diez. Y sí los tienes, por debajo del año que te hace tener once.
Algunos días puede que digas algo estúpido y esa es la parte de ti que todavía tiene diez. Y otros días puede que necesites sentarte en las piernas de tu mamá porque tienes miedo y ésa es la parte de ti que tiene cinco. Y tal vez un día cuando ya seas grande necesites llorar como si tuvieras tres y está bien. Eso es lo que le digo a mamá cuando está triste y necesita llorar. Tal vez se siente como si tuviera tres.
Porque el modo como uno se hace viejo es un poco como una cebolla, o los anillos dentro de un tronco de árbol, o como mis muñequitas de madera esas que se pueden meter una dentro de la otra, cada año dentro del siguiente. Así es tener once años.
No te sientes de once. No luego, luego. Tardas unos días, o semanas, a veces hasta meses antes de que puedas contestar ‘once’ cuando alguien te pregunta la edad. Y no te sientes una niña inteligente como de once, hasta que ya casi tienes doce. Así es.
Sólo que hoy quisiera no tener sólo once años repiqueteando dentro de mí, sonando como moneditas en una lata. Hoy quisiera tener ciento dos en lugar de once, porque si tuviera ciento dos habría sabido qué decir cuando la Miss Price puso el suéter rojo encima de mi mesa. Habría sabido cómo decirle que no era mío, en lugar de quedarme sentada ahí con esa carota y sin poder decir ni pío.
-¿De quién es esto? – pregunta Miss Price y levanta el suéter rojo para que toda la clase lo vea. -¿De quién?, ha estado metido en el ropero durante un mes.
-No es mío- dice todo el mundo. -No, no mío no.
-De alguien tiene que ser- sigue diciendo la Miss Price, pero nadie se puede acordar.
Es un suéter bien feo con botones de plástico rojos, y un cuello y unas mangas tan estiradas que podrían usarse para jugar a saltar la cuerda. Debe tener mil años y aunque fuera mío nunca de los nuncas lo diría.
Tal vez porque soy flaquita, tal vez porque no le caigo bien o porque me tiene mala fe, la estúpida de la Sylvia Saldívar dice:
-Creo que es de Raquel. Un suéter como ése, todo piojoso y viejo. Y la Miss Price le cree. La Miss Price agarra el suéter y lo pone justo encima de mi escritorio, pero cuando abro la boca no me sale nada.
-Éste no es… Yo no… Usted no… No es mío, –digo por fin con una vocecita que tal vez era yo cuando tenía cuatro.
-Claro que es tuyo –dice la Miss Price –Me acuerdo de habértelo visto alguna vez –como es más grande que yo y es la maestra tiene razón y yo no.
No es mío, no es mío, no es mío, pero la Miss Price ya está pasando a la página treinta y dos y al problema de matemáticas número cuatro. No sé por qué, pero de repente me siento enferma adentro, como si la parte de mí que tiene tres quisiera salirme por los ojos, entonces los cierro con todas mis ganas y aprieto bien duros los dientes y me trato de acordar que hoy cumplo once años, once. Mi mamá me está haciendo un pastel para hoy en la noche y cuando mi papá llegue a casa todos van a cantar: Happy Birthday, Happy Birthday to you.
Pero cuando se me pasan las ganas de vomitar y abro los ojos, el suéter rojo todavía está ahí parado como una montañota roja, Muevo el suéter a la esquina de mi escritorio con la regla. Muevo mi lápiz, libros y goma tan lejos de él como sea posible. Hasta muevo mi silla un poquito pa' la derecha. No es mío, no es mío, no es mío.
Estoy pensando por dentro cuánto falta para el recreo, cuánto falta para que pueda agarrar el suéter rojo y tirarlo por encima de la barda de la escuela o dejarlo ahí colgado en algún parquímetro o hacerlo bolita y aventarlo al callejón. Pero cuando acaba la clase de matemáticas la Miss Price dice fuerte y enfrente de todos:
-¡Vamos Raquel, ya basta! –porque ve que empujé el suéter rojo hasta la orillita de mi escritorio donde cuelga como una cascada, pero no me importa.
-Raquel –vuelve a decir la Miss Price y lo dice como si se estuviera enojando –Ponte ese suéter inmediatamente y déjate de tonterías.
-Pero si no es…
-¡Ya! –dice Miss Price..
Y es ahora cuando quisiera no tener once, porque todos los años dentro mío -los diez, los nueve, los ocho, los siete, los seis, los cinco, los cuatro, los tres, el dos y el uno- están queriéndose salir desde dentro de mis ojos mientras meto un brazo por una manga del suéter que huele a queso añejo, y luego el otro brazo por la otra y me paro con los brazos abiertos como si el suéter me hiciera daño y sí me hace, todo sarnoso y lleno de microbios que ni siquiera son míos.
Y de repente todo lo que he estado guardando dentro desde esta mañana, desde que la Miss Price puso el suéter en mi escritorio, por fin sale y de pronto estoy llorando enfrente de todo mundo. Quisiera ser invisible, pero no lo soy. Tengo once años, hoy es mi cumpleaños y estoy llorando frente a todos como si tuviera tres. Pongo la cabeza sobre el escritorio y entierro la cara en mi estúpido suéter de mangas de payaso. Mi cara toda caliente y la baba escurriéndome de la boca porque no puedo parar los ruiditos de animal que salen de mí hasta que ya no me quedan lágrimas en los ojos y mi cuerpo está temblando como cuando tienes hipo, y me duele toda la cabeza como cuando tomas leche demasiado aprisa.
Pero lo peor sucede justo antes de que suene la campana para el recreo. La estúpida de Phillys López, que es todavía más tonta que Sylvia Saldívar, dice que se acuerda que el suéter rojo es ¡suyo! Me lo quito inmediatamente y se lo doy, pero la Miss Price hace como si no hubiera pasado nada.
Hoy cumplo once años. Mamá está haciendo un pastel para hoy y cuando papá llegue a casa nos lo vamos a comer. Van a haber velitas y regalos y todo el mundo va a cantar: Happy birthday, happy birthday Raquel; sólo que ya pa' qué.
Hoy cumplo once años. Hoy tengo once. Tengo once, diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos y uno, pero quisiera tener ciento dos. Me gustaría tener cualquier edad menos once, porque quiero que el día de hoy esté ya muy, muy lejos, tan lejos como un globo que se escapa, como una “o” chiquita en el cielo, tan tan chiquitita que hay que cerrar los ojos para verla.
Lo que nadie entiende sobre los cumpleaños, y lo que nadie te dice nunca, es que cuando cumples once también tienes diez. Y nueve, y ocho, y siete, y cinco, y cuatro, y tres, y dos, y uno. Y cuando despiertas el día que cumples once años, esperas sentirte de once, pero no te sientes. Abres los ojos y todo está igualito que ayer, sólo que es hoy. Y no te sientes como si tuvieras once para nada. Todavía te sientes como si tuvieras diez. Y sí los tienes, por debajo del año que te hace tener once.
Algunos días puede que digas algo estúpido y esa es la parte de ti que todavía tiene diez. Y otros días puede que necesites sentarte en las piernas de tu mamá porque tienes miedo y ésa es la parte de ti que tiene cinco. Y tal vez un día cuando ya seas grande necesites llorar como si tuvieras tres y está bien. Eso es lo que le digo a mamá cuando está triste y necesita llorar. Tal vez se siente como si tuviera tres.
Porque el modo como uno se hace viejo es un poco como una cebolla, o los anillos dentro de un tronco de árbol, o como mis muñequitas de madera esas que se pueden meter una dentro de la otra, cada año dentro del siguiente. Así es tener once años.
No te sientes de once. No luego, luego. Tardas unos días, o semanas, a veces hasta meses antes de que puedas contestar ‘once’ cuando alguien te pregunta la edad. Y no te sientes una niña inteligente como de once, hasta que ya casi tienes doce. Así es.
Sólo que hoy quisiera no tener sólo once años repiqueteando dentro de mí, sonando como moneditas en una lata. Hoy quisiera tener ciento dos en lugar de once, porque si tuviera ciento dos habría sabido qué decir cuando la Miss Price puso el suéter rojo encima de mi mesa. Habría sabido cómo decirle que no era mío, en lugar de quedarme sentada ahí con esa carota y sin poder decir ni pío.
-¿De quién es esto? – pregunta Miss Price y levanta el suéter rojo para que toda la clase lo vea. -¿De quién?, ha estado metido en el ropero durante un mes.
-No es mío- dice todo el mundo. -No, no mío no.
-De alguien tiene que ser- sigue diciendo la Miss Price, pero nadie se puede acordar.
Es un suéter bien feo con botones de plástico rojos, y un cuello y unas mangas tan estiradas que podrían usarse para jugar a saltar la cuerda. Debe tener mil años y aunque fuera mío nunca de los nuncas lo diría.
Tal vez porque soy flaquita, tal vez porque no le caigo bien o porque me tiene mala fe, la estúpida de la Sylvia Saldívar dice:
-Creo que es de Raquel. Un suéter como ése, todo piojoso y viejo. Y la Miss Price le cree. La Miss Price agarra el suéter y lo pone justo encima de mi escritorio, pero cuando abro la boca no me sale nada.
-Éste no es… Yo no… Usted no… No es mío, –digo por fin con una vocecita que tal vez era yo cuando tenía cuatro.
-Claro que es tuyo –dice la Miss Price –Me acuerdo de habértelo visto alguna vez –como es más grande que yo y es la maestra tiene razón y yo no.
No es mío, no es mío, no es mío, pero la Miss Price ya está pasando a la página treinta y dos y al problema de matemáticas número cuatro. No sé por qué, pero de repente me siento enferma adentro, como si la parte de mí que tiene tres quisiera salirme por los ojos, entonces los cierro con todas mis ganas y aprieto bien duros los dientes y me trato de acordar que hoy cumplo once años, once. Mi mamá me está haciendo un pastel para hoy en la noche y cuando mi papá llegue a casa todos van a cantar: Happy Birthday, Happy Birthday to you.
Pero cuando se me pasan las ganas de vomitar y abro los ojos, el suéter rojo todavía está ahí parado como una montañota roja, Muevo el suéter a la esquina de mi escritorio con la regla. Muevo mi lápiz, libros y goma tan lejos de él como sea posible. Hasta muevo mi silla un poquito pa' la derecha. No es mío, no es mío, no es mío.
Estoy pensando por dentro cuánto falta para el recreo, cuánto falta para que pueda agarrar el suéter rojo y tirarlo por encima de la barda de la escuela o dejarlo ahí colgado en algún parquímetro o hacerlo bolita y aventarlo al callejón. Pero cuando acaba la clase de matemáticas la Miss Price dice fuerte y enfrente de todos:
-¡Vamos Raquel, ya basta! –porque ve que empujé el suéter rojo hasta la orillita de mi escritorio donde cuelga como una cascada, pero no me importa.
-Raquel –vuelve a decir la Miss Price y lo dice como si se estuviera enojando –Ponte ese suéter inmediatamente y déjate de tonterías.
-Pero si no es…
-¡Ya! –dice Miss Price..
Y es ahora cuando quisiera no tener once, porque todos los años dentro mío -los diez, los nueve, los ocho, los siete, los seis, los cinco, los cuatro, los tres, el dos y el uno- están queriéndose salir desde dentro de mis ojos mientras meto un brazo por una manga del suéter que huele a queso añejo, y luego el otro brazo por la otra y me paro con los brazos abiertos como si el suéter me hiciera daño y sí me hace, todo sarnoso y lleno de microbios que ni siquiera son míos.
Y de repente todo lo que he estado guardando dentro desde esta mañana, desde que la Miss Price puso el suéter en mi escritorio, por fin sale y de pronto estoy llorando enfrente de todo mundo. Quisiera ser invisible, pero no lo soy. Tengo once años, hoy es mi cumpleaños y estoy llorando frente a todos como si tuviera tres. Pongo la cabeza sobre el escritorio y entierro la cara en mi estúpido suéter de mangas de payaso. Mi cara toda caliente y la baba escurriéndome de la boca porque no puedo parar los ruiditos de animal que salen de mí hasta que ya no me quedan lágrimas en los ojos y mi cuerpo está temblando como cuando tienes hipo, y me duele toda la cabeza como cuando tomas leche demasiado aprisa.
Pero lo peor sucede justo antes de que suene la campana para el recreo. La estúpida de Phillys López, que es todavía más tonta que Sylvia Saldívar, dice que se acuerda que el suéter rojo es ¡suyo! Me lo quito inmediatamente y se lo doy, pero la Miss Price hace como si no hubiera pasado nada.
Hoy cumplo once años. Mamá está haciendo un pastel para hoy y cuando papá llegue a casa nos lo vamos a comer. Van a haber velitas y regalos y todo el mundo va a cantar: Happy birthday, happy birthday Raquel; sólo que ya pa' qué.
Hoy cumplo once años. Hoy tengo once. Tengo once, diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos y uno, pero quisiera tener ciento dos. Me gustaría tener cualquier edad menos once, porque quiero que el día de hoy esté ya muy, muy lejos, tan lejos como un globo que se escapa, como una “o” chiquita en el cielo, tan tan chiquitita que hay que cerrar los ojos para verla.
12 de mayo de 2006
las mamás con bebé
Por Guadalupe Morfín*
Las mamás con bebé necesitan
de alguien que las duerma
les cuente un cuento
les prometa una fiesta
les cuelgue serpentinas
les regale paletas.
Las mamás con bebé necesitan
que les digan lo bonitas que son
con berrinche y sin él,
y cuando el bebé se enferma
o no quiere dormir
las mamás con bebé necesitan
un duende que les dé una cerveza
una hada que les haga masaje
un príncipe que les ponga su pijama
una tacita de sopa caliente
un pizarrón en blanco y a color
donde quepa un arco iris
un gran signo de interrogación
una varita mágica
un columpio, un volantín
un unicornio
una doncella encantada
que no ha tenido bebé
y a quien contarle
todo lo que le espera
y decirle al final un buen final
como que, después de todo,
la mamá con bebé no se cambia
por una doncella encantada.
Guadalupe Morfín
*Actualmente Comisionada para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres
Las mamás con bebé necesitan
de alguien que las duerma
les cuente un cuento
les prometa una fiesta
les cuelgue serpentinas
les regale paletas.
Las mamás con bebé necesitan
que les digan lo bonitas que son
con berrinche y sin él,
y cuando el bebé se enferma
o no quiere dormir
las mamás con bebé necesitan
un duende que les dé una cerveza
una hada que les haga masaje
un príncipe que les ponga su pijama
una tacita de sopa caliente
un pizarrón en blanco y a color
donde quepa un arco iris
un gran signo de interrogación
una varita mágica
un columpio, un volantín
un unicornio
una doncella encantada
que no ha tenido bebé
y a quien contarle
todo lo que le espera
y decirle al final un buen final
como que, después de todo,
la mamá con bebé no se cambia
por una doncella encantada.
Guadalupe Morfín
*Actualmente Comisionada para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres
10 de mayo de 2006
soy un blues-man
"Es la historia de una voz templada por el blues... sentimientos en su ser, gardenias del querer... y la música cantó por boca de mujer"
Cuando se canta un blues, se hace la magia...
Cicatrices que se abren nota a nota, con la belleza infinita que tienen los suicidas...
Por eso me gusta el blues... porque en lugar de contar, prefiero cantar las penas... porque el dolor tiene su parte erótica, porque la voz es el mejor estimulante... porque cantando blues se hace la vida, mientras la muerte se sienta y escucha.
Cuando se canta un blues, se hace la magia...
Cicatrices que se abren nota a nota, con la belleza infinita que tienen los suicidas...
Por eso me gusta el blues... porque en lugar de contar, prefiero cantar las penas... porque el dolor tiene su parte erótica, porque la voz es el mejor estimulante... porque cantando blues se hace la vida, mientras la muerte se sienta y escucha.
2 de mayo de 2006
monstruo
... y con sólo un roce despertó a ese monstruo del Hubiera.
Se le escapó de la jaula y empezó a crisparle los nervios porque conjuga a gritos los verbos en pasado.
Esa plaga del Hubiera comenzó a morderle las manos, la voz, la prosa; lo desnudó completo y amenaza con hacer de él un rompecabezas inconcluso...
Se le escapó de la jaula y empezó a crisparle los nervios porque conjuga a gritos los verbos en pasado.
Esa plaga del Hubiera comenzó a morderle las manos, la voz, la prosa; lo desnudó completo y amenaza con hacer de él un rompecabezas inconcluso...
28 de abril de 2006
sex war
Normalmente las mujeres siempre somos las víctimas cuando de relaciones tormentosas se trata. Y las amigas se ofrecen a ayudarte, se unen contigo para mentarle colectivamente la madre a 'aquel cabrón' y existe todo un procedimiento sistematizado de apoyo para las congéneres en desgracia.
Pero, ¿qué pasa cuando el ofendido es un hombre?
Digamos que la cuestión es menos ortodoxa. Ni modo que le recomiendes a tu cuate en cuestión que vaya a hacerse un 'manicure' o que se haga un tinte distinto. (Por cierto, qué vanales son nuestros consuelos de mujeres)
Los pasteles y helados de chocolate tampoco son una solución, aunque habremos de aceptar que un par de cervezas son una buena idea.
¿Alguna vez alguien ha visto un libro motivacional para hombres dejados? Yo no, aunque puedo recordar un sinfín de títulos para mujeres cuyas relaciones no funcionan bien. ¿Acaso será que la percepción colectiva es que el rompimiento afecta emocionalmente sólo a la mujer? ¿Por qué nadie se preocupa por apoyar a aquellos hombres cuyas mujeres salieron 'al súper' para nunca más volver?
Supongo que es cuestión de cultura. Por definición, el hombre que sufre es un mariquita. Puta, qué poca madre, no les damos permiso de vivir un duelo. La mujer puede (y me atrevo a decir: DEBE) tirarse al suelo a desgarrarse las vestiduras, gritar a los cuatro vientos que fue dejada/abandonada/lastimada, pero si un hombre tuviera la iniciativa de salir al mundo a decir: 'mi vieja me dejó', pondría instantáneamente en duda su hombría y hasta su virilidad, por no decir que se 'quemaría' completamente y ¡pobre de él si se le ocurre decirse lastimado! Antes de recibir apoyo, cualquiera alrededor de él le daría la espalda, porque nadie quiere ser amigo del 'dejado' ¿qué no?
Del machismo nadie se salva. Ni siquiera los hombres, que tienen negada la posibilidad del duelo, y cuya cura para un corazón roto es, hasta hoy, una incógnita que no he podido averiguar.
Yo, por lo pronto, me ofrezco como apoyo para aquél que lo necesite.
Abrimos oficialmente el grupo 'Sensibles Anónimos A.C'. Sin preguntas de por medio. Garantizado.
Pero, ¿qué pasa cuando el ofendido es un hombre?
Digamos que la cuestión es menos ortodoxa. Ni modo que le recomiendes a tu cuate en cuestión que vaya a hacerse un 'manicure' o que se haga un tinte distinto. (Por cierto, qué vanales son nuestros consuelos de mujeres)
Los pasteles y helados de chocolate tampoco son una solución, aunque habremos de aceptar que un par de cervezas son una buena idea.
¿Alguna vez alguien ha visto un libro motivacional para hombres dejados? Yo no, aunque puedo recordar un sinfín de títulos para mujeres cuyas relaciones no funcionan bien. ¿Acaso será que la percepción colectiva es que el rompimiento afecta emocionalmente sólo a la mujer? ¿Por qué nadie se preocupa por apoyar a aquellos hombres cuyas mujeres salieron 'al súper' para nunca más volver?
Supongo que es cuestión de cultura. Por definición, el hombre que sufre es un mariquita. Puta, qué poca madre, no les damos permiso de vivir un duelo. La mujer puede (y me atrevo a decir: DEBE) tirarse al suelo a desgarrarse las vestiduras, gritar a los cuatro vientos que fue dejada/abandonada/lastimada, pero si un hombre tuviera la iniciativa de salir al mundo a decir: 'mi vieja me dejó', pondría instantáneamente en duda su hombría y hasta su virilidad, por no decir que se 'quemaría' completamente y ¡pobre de él si se le ocurre decirse lastimado! Antes de recibir apoyo, cualquiera alrededor de él le daría la espalda, porque nadie quiere ser amigo del 'dejado' ¿qué no?
Del machismo nadie se salva. Ni siquiera los hombres, que tienen negada la posibilidad del duelo, y cuya cura para un corazón roto es, hasta hoy, una incógnita que no he podido averiguar.
Yo, por lo pronto, me ofrezco como apoyo para aquél que lo necesite.
Abrimos oficialmente el grupo 'Sensibles Anónimos A.C'. Sin preguntas de por medio. Garantizado.
20 de abril de 2006
Ángeles
La imagen es mía... yo capturé este precioso instante, en algún lugar de la sierra Huasteca...
10 de abril de 2006
Demonios
Yo amo a mis demonios.
¿Qué sería de mí sin ellos?
Que me acompañan en mis noches de insomnio...
Que llenan mi soledad con voces incesantes, interminables cantos, incomprensibles llantos desbordados...
-¡Ya duérmete!
-Todavía no, pendejo, ¡quiero seguir soñando!
-¡¡Aaaarrgggghhh!!
-¿Y ora ese?
-Se murió
-¿Quién era?
-El pasado
-¿Quién lo mató?
-El olvido
¿Qué sería de mí sin ellos?
Que me acompañan en mis noches de insomnio...
Que llenan mi soledad con voces incesantes, interminables cantos, incomprensibles llantos desbordados...
-¡Ya duérmete!
-Todavía no, pendejo, ¡quiero seguir soñando!
-¡¡Aaaarrgggghhh!!
-¿Y ora ese?
-Se murió
-¿Quién era?
-El pasado
-¿Quién lo mató?
-El olvido
7 de abril de 2006
Receta para tener un club de fans
SURREAL COURSES PRESENTA:
EL ASESINO PERFECTO
CAPÍTULO 3: ¿CÓMO TENER UN CLUB DE FANS?
*Paso número uno: Fórjese un temperamento 'vigoroso', pero no sospechoso; recuerde: todo a su debido tiempo.
*Paso número dos: Cometa actos vandálicos menores, rompa algunas ventanas, pero nunca pierda la simpatía.
*Paso número tres: Consígase una novia bonita, de familia acomodada, pero desintegrada, con dos ó más hermanos. Mientras más superficial sea el carácter de la jovencita, mejor efecto se logra.
*Paso número cuatro: Conquiste a su suegra, hágase amigo de la familia, no dé problemas y haga creer a todo el mundo que todo marcha viento en popa.
*Paso número cinco: Cocine un amor apache, sea pasional, aparente una obsesión, hágale un altar a su pareja, trate de salir con cara de 'bad boy' en todas sus fotos y, argumentando celos irrefrenables, consígase un pretexto.
*Paso número seis: Incite a su novia a hacer un pacto suicida (si la iniciativa nace de ella, mucho mejor)
*Paso número siete: Cometan -ambos- un asesinato; si es contra de un (o más de un) miembro de la propia familia, mucho mejor.
*Paso número ocho: Intente matar a su novia. Si ella queda viva, agonizante, mejor.
*Paso número nueve: Huya, dando suficiente tiempo a que los medios comiencen a indagar.
*Paso número diez: Déjese atrapar.
*Paso número once: Confiese su crimen y permita que la familia de su novia le señale y agreda.
*Paso número doce: Retráctese. Cambie su declaración e implique a su novia. (No olvide llorar un poco -sólo un poco- mostrarse confundido, ofrecer detalles morbosos y dejarse entrevistar por más de dos medios)
*Paso número trece: Diga que se arrepiente.
*Paso número catorce: Afirme que estaba cegado por el amor.
LISTO!!!! Tendrá usted un club de jóvenes fans que le defenderán, harán planes para visitarlo en la cárcel y para organizarle una fiesta si usted sale libre.
Le compondrán un corrido y se hablará de usted en toda reunión, tertulia, fiesta, taxi, camión, oficina y escuela.
Las jovencitas lo admirarán, harán un blog para apoyarlo y le escribirán cartas apasionadas, deseando tener una foto suya, un autógrafo o un breve encuentro con usted.
Disfrute las ventajas que nuestros cursos le ofrecen. Aprenda a mentir, torturar, trasgredir y asesinar, sin perder nunca el estilo, el buen gusto y, sobre todo, la popularidad.
*NOTA: SI USTED NO ES UN JOVEN 'GUAPO, BLANCO Y EDUCADO', ABSTÉNGASE, LOS RESULTADOS PUEDEN SER CONTRAPRODUCENTES.
*Si hasta el momento no ha entendido nada, haga click en el título.
EL ASESINO PERFECTO
CAPÍTULO 3: ¿CÓMO TENER UN CLUB DE FANS?
*Paso número uno: Fórjese un temperamento 'vigoroso', pero no sospechoso; recuerde: todo a su debido tiempo.
*Paso número dos: Cometa actos vandálicos menores, rompa algunas ventanas, pero nunca pierda la simpatía.
*Paso número tres: Consígase una novia bonita, de familia acomodada, pero desintegrada, con dos ó más hermanos. Mientras más superficial sea el carácter de la jovencita, mejor efecto se logra.
*Paso número cuatro: Conquiste a su suegra, hágase amigo de la familia, no dé problemas y haga creer a todo el mundo que todo marcha viento en popa.
*Paso número cinco: Cocine un amor apache, sea pasional, aparente una obsesión, hágale un altar a su pareja, trate de salir con cara de 'bad boy' en todas sus fotos y, argumentando celos irrefrenables, consígase un pretexto.
*Paso número seis: Incite a su novia a hacer un pacto suicida (si la iniciativa nace de ella, mucho mejor)
*Paso número siete: Cometan -ambos- un asesinato; si es contra de un (o más de un) miembro de la propia familia, mucho mejor.
*Paso número ocho: Intente matar a su novia. Si ella queda viva, agonizante, mejor.
*Paso número nueve: Huya, dando suficiente tiempo a que los medios comiencen a indagar.
*Paso número diez: Déjese atrapar.
*Paso número once: Confiese su crimen y permita que la familia de su novia le señale y agreda.
*Paso número doce: Retráctese. Cambie su declaración e implique a su novia. (No olvide llorar un poco -sólo un poco- mostrarse confundido, ofrecer detalles morbosos y dejarse entrevistar por más de dos medios)
*Paso número trece: Diga que se arrepiente.
*Paso número catorce: Afirme que estaba cegado por el amor.
LISTO!!!! Tendrá usted un club de jóvenes fans que le defenderán, harán planes para visitarlo en la cárcel y para organizarle una fiesta si usted sale libre.
Le compondrán un corrido y se hablará de usted en toda reunión, tertulia, fiesta, taxi, camión, oficina y escuela.
Las jovencitas lo admirarán, harán un blog para apoyarlo y le escribirán cartas apasionadas, deseando tener una foto suya, un autógrafo o un breve encuentro con usted.
Disfrute las ventajas que nuestros cursos le ofrecen. Aprenda a mentir, torturar, trasgredir y asesinar, sin perder nunca el estilo, el buen gusto y, sobre todo, la popularidad.
*NOTA: SI USTED NO ES UN JOVEN 'GUAPO, BLANCO Y EDUCADO', ABSTÉNGASE, LOS RESULTADOS PUEDEN SER CONTRAPRODUCENTES.
*Si hasta el momento no ha entendido nada, haga click en el título.
6 de abril de 2006
mi raza es...
Me mandaron un test quesque para saber qué raza de perro soy, de acuerdo a mi personalidad... cuando leí el resultado y después, cuando vi la foto, no pude evitar derretirme de ternura...
Será cierto??? Júzguelo usted mismo:
"Bernese Mountain Dog
No bones about it, you're a good-hearted, people-loving Bernese Mountain Dog. Down-to-earth and loyal, no one works or plays harder than you do. You put your nose to the grindstone when it really counts, but you never neglect your social calendar. Simultaneously strong and sweet, you're very tuned-in to the feelings and needs of the other dogs you run with. Without having to be asked, you always have a helping paw to lend and a sympathetic shoulder to lean on. "Communication" is your middle name, and when that's paired with your unswerving devotion, you get a breed that everyone respects and trusts. Woof!"
Busque su raza en 'Tickle'...
http://web.tickle.com/dog/
Será cierto??? Júzguelo usted mismo:
"Bernese Mountain Dog
No bones about it, you're a good-hearted, people-loving Bernese Mountain Dog. Down-to-earth and loyal, no one works or plays harder than you do. You put your nose to the grindstone when it really counts, but you never neglect your social calendar. Simultaneously strong and sweet, you're very tuned-in to the feelings and needs of the other dogs you run with. Without having to be asked, you always have a helping paw to lend and a sympathetic shoulder to lean on. "Communication" is your middle name, and when that's paired with your unswerving devotion, you get a breed that everyone respects and trusts. Woof!"
Busque su raza en 'Tickle'...
http://web.tickle.com/dog/
30 de marzo de 2006
24 de marzo de 2006
pulp vision
pues con la novedad que me operaron los ojos y ya voy a poder ver...
me corrigieron la miopía, y a dos semanas de la operación aún no veo al 100%, pero por el tipo de intervención, el doc dijo que era normal... espero que no esté mintiendo ja!
Bueno, la verdad estoy bien feliz de ya poder ver mejor, ¿por qué nadie me había dicho que el mundo era tan bonito? parece mentira, pero la vida es diferente cuando te quitas un problema tan limitante como no poder ver bien, y es que ya les había dicho que yo realmente no veía casi nada, todo borroso, figuras extrañas, personas incompletas... a tres ó cuatro metros de distancia dejaba de ver las manos o los pies... y no se diga las caras... todo eran plastas de color... gente de plasta jajaja... (algunos siguen siendo unas plastas, pero esa es otra historia)
estoy angustiada porque no veo tan bien como pensé... pero creo que es cuestión de tiempo, en fin, por lo pronto ando por ahí de fisgona, así que si me cachan mirándolos detenidamente, es porque ahora para mí es como si los estuviera recién conociendo... por cierto, no saben la alegría de ver por fin claramente a mi novio, quise hasta llorar porque por fin puedo verlo cuando lo beso...
Dios existe en las manos de los cirujanos y en las almas de los que han sido curados... he dicho!
me corrigieron la miopía, y a dos semanas de la operación aún no veo al 100%, pero por el tipo de intervención, el doc dijo que era normal... espero que no esté mintiendo ja!
Bueno, la verdad estoy bien feliz de ya poder ver mejor, ¿por qué nadie me había dicho que el mundo era tan bonito? parece mentira, pero la vida es diferente cuando te quitas un problema tan limitante como no poder ver bien, y es que ya les había dicho que yo realmente no veía casi nada, todo borroso, figuras extrañas, personas incompletas... a tres ó cuatro metros de distancia dejaba de ver las manos o los pies... y no se diga las caras... todo eran plastas de color... gente de plasta jajaja... (algunos siguen siendo unas plastas, pero esa es otra historia)
estoy angustiada porque no veo tan bien como pensé... pero creo que es cuestión de tiempo, en fin, por lo pronto ando por ahí de fisgona, así que si me cachan mirándolos detenidamente, es porque ahora para mí es como si los estuviera recién conociendo... por cierto, no saben la alegría de ver por fin claramente a mi novio, quise hasta llorar porque por fin puedo verlo cuando lo beso...
Dios existe en las manos de los cirujanos y en las almas de los que han sido curados... he dicho!
21 de febrero de 2006
Carta abierta
Ejerciendo mi libertad de expresión les digo lo siguiente:
¿Por qué a los mexicanos nos hace tanta gracia que un pederasta se dirija a un gobernador llamándole 'mi gober precioso'?
¿No debería darnos asco, en lugar de risa?
¿No deberíamos sentirnos indignados? ¿Sentirnos agredidos y ofendidos en lo más profundo?
¿Por qué nos fijamos más en las 'confiancitas' entre ambos personajes, antes de analizar el trasfondo del asunto?
¿Acaso no merecemos una explicación? ¿Por qué no la exigimos?
¿Se nos olvida que detrás de la 'jocosidad' de una frase hueca y 'simpática' está oculta una red de corrupción, violencia, abuso a menores, tráfico de influencias, tortura, represión, 'amiguismos' y muchas otras porquerías?
¿Por qué nos reímos de que dos personajes hayan coludido un ataque a una mujer, periodista, y que se mofen de la 'calentadita' que le habían dado?
¿Qué es tan gracioso en este asunto?
No me estoy riendo... no me hace ninguna gracia, es más, me da rabia, me da impotencia, que caigamos en el juego y que nos conformemos con pan y circo...
Esta vez, su risa me hace llorar...
Mientras tanto, yo sí quiero respuestas... yo quiero saber... ¿nos vamos a quedar en lo superficial del asunto? ¿No vamos a ir más allá? ¿Nos vamos a conformar con reírnos de las parodias y de las mangas del chaleco, sin pedir a gritos que nos digan qué chingados pasa?
Yo espero que no...
¿Por qué a los mexicanos nos hace tanta gracia que un pederasta se dirija a un gobernador llamándole 'mi gober precioso'?
¿No debería darnos asco, en lugar de risa?
¿No deberíamos sentirnos indignados? ¿Sentirnos agredidos y ofendidos en lo más profundo?
¿Por qué nos fijamos más en las 'confiancitas' entre ambos personajes, antes de analizar el trasfondo del asunto?
¿Acaso no merecemos una explicación? ¿Por qué no la exigimos?
¿Se nos olvida que detrás de la 'jocosidad' de una frase hueca y 'simpática' está oculta una red de corrupción, violencia, abuso a menores, tráfico de influencias, tortura, represión, 'amiguismos' y muchas otras porquerías?
¿Por qué nos reímos de que dos personajes hayan coludido un ataque a una mujer, periodista, y que se mofen de la 'calentadita' que le habían dado?
¿Qué es tan gracioso en este asunto?
No me estoy riendo... no me hace ninguna gracia, es más, me da rabia, me da impotencia, que caigamos en el juego y que nos conformemos con pan y circo...
Esta vez, su risa me hace llorar...
Mientras tanto, yo sí quiero respuestas... yo quiero saber... ¿nos vamos a quedar en lo superficial del asunto? ¿No vamos a ir más allá? ¿Nos vamos a conformar con reírnos de las parodias y de las mangas del chaleco, sin pedir a gritos que nos digan qué chingados pasa?
Yo espero que no...
2 de febrero de 2006
time managment?
Hola a todos... la foto no viene al caso con el post, pero la puse porque yo la tomé y se las quería presumir, jajajaja.
Bueno, ya estoy dando clases, al fin, y pues todo chido.
Debo admitir que dar clases me gusta más de lo que imaginaba, y por eso estoy feliz de la vida de poder dedicarme un tiempecito a esto...
Cambiando el tema, quiero confesarles que no he aprendido a ordenar mi tiempo... si lo veo fríamente, mis actividades no son taaaaaaaaan absorbentes, aunque tengo una cantidad considerable de cosas que hacer, en teoría debería tener más tiempo para divertirme, ir al cine, salir, pasear, ir a bailar, limpiar mi casa, dormir, etc etc etc etc...
Pero por más que lo intento no puedo... me borraron el chip de la organización y tengo una montaña de tareas por calificar, una montaña de trastes por lavar y una lista blanca y sin tachaduras en mis pendientes diarios... supongo que es cuestión de que empiece a decidirme, que me resista a las delicias eventuales que son potenciales ladronas de mi tiempo (como escaparme del trabajo para ir a comer helados o pasar horas charlando en el messenger con amigos a los que veo poco) en fin, supongo que todos deberíamos aprender a organizarnos un poco, sin llegar a la obsesión y la manía, siemplemente llevar una agendita y cumplir nuestras mini metas diarias: lavar la ropa, hacer tal o cual llamada, cocinar un postre...
Yo por lo pronto estoy convencida de que debo intentarlo...
... espero no se me olvide apuntarlo en mi agenda...
PD. No se podían poner comentarios porque algo había hecho mal a la hora de la publicacíón, sorry!!!!!!
Bueno, ya estoy dando clases, al fin, y pues todo chido.
Debo admitir que dar clases me gusta más de lo que imaginaba, y por eso estoy feliz de la vida de poder dedicarme un tiempecito a esto...
Cambiando el tema, quiero confesarles que no he aprendido a ordenar mi tiempo... si lo veo fríamente, mis actividades no son taaaaaaaaan absorbentes, aunque tengo una cantidad considerable de cosas que hacer, en teoría debería tener más tiempo para divertirme, ir al cine, salir, pasear, ir a bailar, limpiar mi casa, dormir, etc etc etc etc...
Pero por más que lo intento no puedo... me borraron el chip de la organización y tengo una montaña de tareas por calificar, una montaña de trastes por lavar y una lista blanca y sin tachaduras en mis pendientes diarios... supongo que es cuestión de que empiece a decidirme, que me resista a las delicias eventuales que son potenciales ladronas de mi tiempo (como escaparme del trabajo para ir a comer helados o pasar horas charlando en el messenger con amigos a los que veo poco) en fin, supongo que todos deberíamos aprender a organizarnos un poco, sin llegar a la obsesión y la manía, siemplemente llevar una agendita y cumplir nuestras mini metas diarias: lavar la ropa, hacer tal o cual llamada, cocinar un postre...
Yo por lo pronto estoy convencida de que debo intentarlo...
... espero no se me olvide apuntarlo en mi agenda...
PD. No se podían poner comentarios porque algo había hecho mal a la hora de la publicacíón, sorry!!!!!!
5 de enero de 2006
el beso de la mujer araña...
Bueno, ya comenzó el año, y yo ya hice mi lista.
Ando con muchas ganas de vivir múltiples y altamente reconfortantes experimentos sensoriales, y se me ocurrre que este es un buen momento para comenzar.
He aquí mis deseos:
*quiero comer un bote completo de helado de chocolate
*quiero poner mis pies descalzos sobre el pasto húmedo
*quiero ir a nadar (al menos cada mes, caray)
*quiero aprender a tejer
*quiero probar la comida griega
*quiero dormir bajo el sol en un día templado
*me gustaría cocinar más seguido
*quiero abrazar a más niños pequeños
*quiero probar la nieve del Popo
*quiero recostarme en el punto más alto de la pirámide del Sol en Teotihuacan
*quiero pintar una pieza de cerámica
*quiero conseguir una cámara y tomar muchas fotos
*quiero tomar café caliente todas las mañanas
*quiero subirme a los columpios (sí, y también lanzarme de la resbaladilla)
*quiero comer más sopas de lentejas y habas (asumiré las consecuencias jajaja)
*quiero hablar por teléfono con mi amiga Liz, que está en España
*quiero recibir más caricias
*quiero sentir de nuevo el mar sobre mis pies (sin abejas, por favor!)
*quiero que alguien me de un laaaaaaaaaaaaaargo masaje en la espalda (con aceite y toda la cosa)
*quiero ver a Ruffo y su compañía en la plaza
*quiero ir a un parque y hacer burbujas toda la tarde
*quiero dormir desnuda bajo mis cobijas en un día que haga frío
*quiero dejar de escribir y salir a comer...
Adiós!
Ando con muchas ganas de vivir múltiples y altamente reconfortantes experimentos sensoriales, y se me ocurrre que este es un buen momento para comenzar.
He aquí mis deseos:
*quiero comer un bote completo de helado de chocolate
*quiero poner mis pies descalzos sobre el pasto húmedo
*quiero ir a nadar (al menos cada mes, caray)
*quiero aprender a tejer
*quiero probar la comida griega
*quiero dormir bajo el sol en un día templado
*me gustaría cocinar más seguido
*quiero abrazar a más niños pequeños
*quiero probar la nieve del Popo
*quiero recostarme en el punto más alto de la pirámide del Sol en Teotihuacan
*quiero pintar una pieza de cerámica
*quiero conseguir una cámara y tomar muchas fotos
*quiero tomar café caliente todas las mañanas
*quiero subirme a los columpios (sí, y también lanzarme de la resbaladilla)
*quiero comer más sopas de lentejas y habas (asumiré las consecuencias jajaja)
*quiero hablar por teléfono con mi amiga Liz, que está en España
*quiero recibir más caricias
*quiero sentir de nuevo el mar sobre mis pies (sin abejas, por favor!)
*quiero que alguien me de un laaaaaaaaaaaaaargo masaje en la espalda (con aceite y toda la cosa)
*quiero ver a Ruffo y su compañía en la plaza
*quiero ir a un parque y hacer burbujas toda la tarde
*quiero dormir desnuda bajo mis cobijas en un día que haga frío
*quiero dejar de escribir y salir a comer...
Adiós!
4 de enero de 2006
mil disculpas!!!
jajajajaja soy una pendeja! no me había dado cuenta que los comentarios ahora son moderados por la omnipotente dueña de este espacio virtual...
Sorry a todos...
En fin... espero que pronto vuelvan a escribirme, no más censura por omisión!!!! lo decreta la soberana, ama y señora del Septimo Manicomio!
Un abrazo
Mademoiselle Peligro
Sorry a todos...
En fin... espero que pronto vuelvan a escribirme, no más censura por omisión!!!! lo decreta la soberana, ama y señora del Septimo Manicomio!
Un abrazo
Mademoiselle Peligro
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