6 de abril de 2005

vuelta a la vida

pensaba que dormir me alejaria de los problemas... pero mi nariz y mis ojos han estado dando lata ultimamente...
escribo deliberadamente sin acentos porque estoy en una maquina con teclado americano...
en fin, a veces las cosas no salen bien... a veces salen mejor de lo que esperabas... pero cuando las cosas salen de una forma ni buena ni mala, ahi, ahi es cuando todo se echa a perder...
el limbo es el peor lugar en el espacio... deambular, sin oficio, sin beneficio... estar... que feo verbo, cuando est'a solo... etar, as'i nada mas, sin ir al lado de ninguno mas... estoy...
decreto al verbo estar como verbo pasivo, porque necesita de otro verbo, adjetivo, adverbio o cualquier otra palabra para entonces obtener significado...
estar... estar... lo pienso y lo pienso... estoy... estoy que?
no se, solo estoy... y eso es lo que me da miedo, que por el momento no encuentro la palabra para salir del simplemente estoy...

saludos desde mis costillas

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da tristeza porque yo estoy.

¿y si no estuviera? sería lo mismo.

Pero estoy seguro que si tú no estuvieras yo no SERÍA.

Buenas noches.

&&&*

Alexina dijo...

Yo diría que puede ser que la afinidad reside en este pesimo momento de la vida donde te obligan a ser adulto aunque tengas corazón de niño. cuando viajar es un lujo, cuando cada momento es contado, cuando el tiempo pasa sin que lo puedas detener. Aunque nada ni nadie vive sin esperanzas a pesar de los cuentos y los blogs tristes de los días tristes. Abrazo

Vedril dijo...

A riesgo de parecer un optimista irremediable, yo pienso que estar es un verbo magnífico. Es un llamado a la acción, es un lapso lleno de potencialidad, es un periodo donde uno esta libre de toda atadura. Si simplemente estoy, soy libre de estar el tiempo que quiera o puedo emprender lo que yo quiera.
Llevando aun más lejos este choro, creo que estar es algo así como la libertad absoluta. Sin embargo creo que en realidad nunca podemos simplemente estar, así como tampoco podemos ser absolutamente libres.
A lo mejor ese es el terror que nos produce en algunas ocasiones dicha indefinición, no tenemos esas ataduras que nos reprimen, ni esas influencias que nos impulsan a hacer algo. Este verbo, estar, nos desnuda ante nosotros tal y como somos.