18 de febrero de 2005

bailando en la obscuridad...

Me encuentro en una fase de depresión irremediable… acabo de enterarme que mi miopía no se puede operar porque mi córnea es sólo dos micras más delgada que el mínimo requerido para ser candidato a hacerse la operación.
Dos micras.
A lo mejor muchos no lo entienden. Ser miope no parece tan malo, sobre todo porque se corrige con unos simples lentes. Unos simples y miserables lentes.
Pero a lo mejor muy pocos entienden cómo lo siento yo. Mi visión es que dependo de un artefacto para vivir normalmente. Es equivalente a necesitar un marcapasos, al menos así lo veo.
Sin mis lentes no puedo vivir. Así de simple. No sé si entiendan lo que significa quitarte los lentes y no distinguir el rostro de la persona a la que más amas aunque esté a 30 centímetros de ti. Es horrible y muy triste.
Si en este momento algo le sucediera a mis lentes no podría escribir -y, por ende- trabajar- ni tomar el camión correcto que me lleve a donde quiero ir.
Sin mis lentes no podría saber si la gente me sonríe o me ignora ni podría saber si el de la panadería me está dando el cambio exacto.
Sin mis lentes no puedo ver mi película favorita (irónicamente, Dancer in the dark).
A lo mejor estoy haciendo un enorme drama porque hay gente que vive ciega, que pierde la vista y la vida sigue y no pasa nada… pero inexplicablemente me siento devastada.
Ni siquiera es probable que pierda la vista y ya siento como si no pudiera ver, como si tuviera que atesorar todos los momentos, los colores, las miradas, todo…
Me duele pensar que la vida como la conozco se me pueda apagar de una buena vez. Tengo miedo, mucho miedo y nada más.

4 comentarios:

RmurilloV dijo...

Tranqüila, lady.

No estoy en tus zapatos y, si bien me va, no lo estaré dentro de muchos años aunque ya la media dioptría que tengo en cada ojo me ha orillado a hacerme lentes para poder ver el cine in focus. Sin embargo, sé la tortura que es no ver ya que mi hermano usa lentes desde antes de terminar la primaria, y hasta hace unos cuantos años, tenía poco más de 7 dioptrías en cada ojo. Si hubiera seguido usando lentes de armazón, su cristal (o mica) sería cual fondo de botella. Afortunadamente para él, sí fue candidato de operación, la cual se llevó a cabo hace algunos años.

De alguna manera extraña (y siento que digo esto en cada comentario que te dejo), entiendo lo que te ocurre, pero siempre hay una solución, ¡coño!, hasta Selma (espero recordar bien el nombre del personaje de Björk) tenía una solución para su mal irremediable.

Y no, no te estody diciendo que entres en etapa de negación, pero como Melvin Udall canta solo ante su piano cuando Simon Nye se ha llevado a Verdell: "Always look at the bright side of the sun"... aunque hacerlo terminaría por cegarte más (pésimo chiste de terrible mal gusto).

Seguro hay una alternativa quirúrgica, debe haberla puesto que la medicina lucha por el bienestar de todos, incluso aquéllos que se ven impedidos al remedio promedio por equis o ye motivo.

Ánimo, lady. Y como hacía Cortázar: hay que aprender a reírse de nuestras propias desgracias sin reprimir lo que de verdad sucede sólo para no dejarlo mostrar.

Anónimo dijo...

tu me dijiste que tu película favorita era "ciudad de dios", pero supongo que para tu relato cabía mejor que fuera "dancer in the dark" (que tambien estaba en las varias q me mencionaste)

ánimo

Mademoiselle Peligro dijo...

para mayores referencias vayan a mi profile, donde, además de Ciudad de Dios, también aparecen 'Dancer in the dark' y 'The eye'... por cierto, estas dos últimas tratan sobre personas con problemas de visión... esto amerita análisis freudiano no? nunca había visto el punto en común...

Alexina dijo...

Valor amiga¡ La ciencia avanza tan rápido que descubrirán algo para tí. No sé qué decirte. Nada arreglará como te sientes pero no te desanimes demasiado¡