12 de noviembre de 2007

Please, don't hurt me


aaaaaah las mentiras piadosas...
tan inofensivas y a la vez tan peligrosas... ¿qué puede haber de piadoso en ellas? Siempre que las descubrimos (o nos las descubren) nos causan más dolor del que supuestamente queremos evitar... entonces, ¿de qué sirven?

3 comentarios:

Ickys dijo...

teoria: placebo temporal.
aparte, en vez de pensar en el dolor que te causan cuando las descubres deberias pensar en el dolor que te ahorras en el tiempo que pasa entre que te dicen la "mentira piadosa" y el momento que descubres la verdad[claro que nadie piensa asi]

Serguei dijo...

Pues aunque la verdad siempre es lo mejor... mucha gente prefiere mejor tenerla de lado.

Es la mentalidad del corto plazo. Con esas mentiras te ahorras un rato incómodo, aunque luego sea peor.

Besos

Caprichito dijo...

Ante las mentiras uno siempre presiente la verdad. Otro asunto es no querer aceptarlas y sobrevivir ante el ahogo de eludirla, de lo contrario, tomar el camino de la valentía y contradecir las palabras llamadas "piadosas" que te matan lentamente.
Como sea, tras todo esto está la superación a la decepción.

Qué agradables son estos temas. Sin un cierto sentido masoquista, claro!
Es inevitable no escribir algo al respecto.
Cariños